El cachorro abandonado por Esperanza, que resultó ser una hembra (Cynara), crece a buen ritmo y seguimos con mucho interés los cambios en su desarrollo, paralelos a los de su hermano de camada, un macho bautizado como Corcho tras el examen y recogida de muestras que se realizó el pasado 24 de mayo. A los 39 días de vida, el peso de la hembra criada a biberón en un ambiente controlado era de 1.620g, mientras que el del mancho amamantado por su madre era de 1.250g. Ambos abrieron los ojos a los 16 días de nacer y los primeros exámenes revelaron que se trata de dos ejemplares en buen estado. Para intentar mantener los vínculos familiares y facilitar un futuro reencuentro, periódicamente intercambiamos orina entre las instalaciones de la madre y la cachorra. A lo largo de las próximas semanas pondremos en marcha un plan de acercamiento paulatino de Cynara, primero a su hermano, y más tarde, si todo marcha bien, a su madre. Mientras tanto, comparte instalación con una hembra de lince rojo (Lynx rufus) nacida el 22 de abril en el Zoo de Jerez que fue abandonada por su madre. Es una verdadera suerte poder contar con Catalpa, que así ha sido bautizada, para que socialice con Cynara.  |