
1. Maximizar y mantener la diversidad genética de las
poblaciones cautivas del lince ibérico.
Se considera esencial manejar genéticamente
a la población cautiva de lince ibérico con el fin de
retener la máxima diversidad alélica y prevenir, en la
medida de lo posible, la consanguinidad. Los estudios en poblaciones
silvestres han de aportar la información básica necesaria
para una adecuada gestión genética de la población
cautiva. Un primer asunto al que estos estudios han de responder es
sobre
la
existencia o no de discontinuidades genéticas significativas
en la especie que aconsejen un manejo por separado in situ o ex situ.
Los estudios preliminares indican una nivel moderado de diferenciación
genética entre las poblaciones de Doñana y Sierra Morena
(Johnson et al 2004). Si esta diferenciación indica un aislamiento
histórico que haya podido conducir a adaptaciones locales, o
por el contrario es el resultado de la deriva genética actuando
como consecuencia del declive reciente de la especie, podrá contestarse
definitivamente con el análisis de las muestras históricas.
No obstante, la falta de diferenciación en ADN mitocondrial y
la consideración de los riesgos de pérdidas adicionales
de diversidad e incremento de la endogamia debidos a los pequeños
tamaños efectivos de las poblaciones remanentes aconsejarían
el manejo de la especie como una sola unidad, llegándose a aconsejar
el intercambio genético entre poblaciones mediante translocaciones
(Johnson et al 2004; Conclusiones del Seminario Internacional sobre
el Lince Ibérico, Andújar, 29-31 de Octubre de 2002).
Adicionalmente, estos estudios establecerán los niveles de diversidad
naturales que servirán de referencia para los objetivos del Programa
de Cría.
2. Caracterizar la diversidad genética existente en las poblaciones
silvestres.
Determinar el grado de variabilidad genética en el mayor número posible de núcleos donde existan poblaciones de lince es importante para diseñar prioridades de manejo y para determinar cómo técnicas de conservación ex-situ (reproducción asistida, reintroducción, etc.) pueden ayudar a la conservación de las poblaciones con mayores problemas. Este objetivo permitirá:
1. Evaluar el estado genético de la especie en términos de variabilidad
2. Testar la existencia de estructura poblacional y describirla
3. Evaluar los efectos de la deriva genética en las poblaciones naturales y su efecto sobre diversidad genética y endogamia
Este objetivo ha sido parcialmente cubierto por un estudio recientemente publicado (Johnson et al 2004; documento adjunto) en el que se analiza la variabilidad en ADN mitocondrial y microsatélites nucleares en lince ibérico. Este estudio llega a las siguientes conclusiones:
El estudio sienta las bases de futuros estudios genéticos al describir un conjunto de 28 marcadores de microsatélite para la especie, sin embargo, los resultados han de considerarse como preliminares debido fundamentalmente al bajo tamaño muestral (15 y 5, para Doñana y Sierra Morena, respectivamente). Los datos, no obstante, sugieren que la deriva genética puede estar reduciendo los niveles de diversidad y aumentando los índices de endogamia en la especie en general y de la población de Doñana en especial.