
Es importante destacar que la planificación del programa de cría debe ir acompasada con la conservación y preparación de hábitat para futuras reintroducciones.
3. Organizar el Programa de Conservación Ex-situ bajo
una gestión unificada, según el modelo de los programas
europeos (EEPs).
Las siguientes directrices, que se recogen igualmente
en el documento “Organización de los Centros de Cría”
han sido aprobadas por la Comisión Bilateral durante su reunión
del 19 octubre de 2004 y respaldadas por el Grupo de Trabajo del Lince
Ibérico durante su reunión del 28 de enero de 2005.
Para cubrir debidamente las necesidades de espacio del programa de cría
será necesario incorporar centros adecuados para la reproducción
y el mantenimiento de ejemplares de lince ibérico. Las proyecciones
de necesidades de espacio para el Programa de Cría y su posible
distribución entre centros de cría exclusivos y asociados
se estima a continuación:
2004/2005- Espacio para 12-20 ejemplares (Ej.
1 Centro Piloto +1 Centro Exclusivo+1 Centro Asociado)
2006 /2007- Espacio para 25-35 ejemplares (Ej.1 Centro Piloto+1 o 2
Centro s Exclusivos+1 o 2 Centros Asociados.
2008/2009 - Espacio para 46-56 ejemplares (Ej. 1 Centro Piloto+3 Centros
Exclusivos+2 o 3 Centros Asociados.
2010 en adelante - Espacio para 60-73 ejemplares (Ej. 1 Centro Piloto+3
Centros Exclusivos+ 4 o 5 Centros Asociados.
Ante la creación de nuevos centros, se dará prioridad de participación tanto a Portugal como a las CCAA activamente involucradas en protección y conservación de hábitat de cara a la recuperación del lince ibérico.
Características de los centros de cría exclusivos y asociados:
3.I. Instalaciones, personal y número
de ejemplares
3.1.a Centros de Cría Exclusivos: Estarán dedicados exclusivamente
al lince ibérico. Su misión, además de la cría
en cautividad, será la de preparar a los candidatos seleccionados
para futuras reintroducciones.
Las instalaciones deberán ser amplias y naturales, de forma que permitan manejar adecuadamente a reproductores y cachorros y al mismo tiempo sirvan para fomentar conductas naturales en los linces cautivos. Cada instalación ha de contar con un espacio mínimo de 1.200m2, aunque es preferible que cada instalación pueda ampliarse hasta unos 2.500 m2, constituyendo así un cercado de presuelta que simule el entorno natural del lince y sirva para la preparación de cachorros destinados a programas de reintroducción. A parte de los cercados para reproductores, cada centro exclusivo ha de contar con instalaciones para cría de cachorros, una clínica veterinaria con un pequeño laboratorio y quirófano, oficinas, y una casa donde residirá el responsable del centro.
El personal mínimo necesario para gestionar un Centro Exclusivo consistirá en un veterinario a tiempo completo y al menos dos cuidadores a tiempo completo. El personal adicional, que podrá ser a tiempo parcial, dependerá del número de animales que albergue el Centro.
El Centro no estará abierto al público para preservar la tranquilidad de los ejemplares reproductores.
Cada Centro elaborará un Programa de Funcionamiento en el que se describirán las instalaciones, el personal y los medios materiales con los que cuenta dicho Centro, así como el presupuesto operativo.
Se recomienda que estos centros dispongan de capacidad para albergar al menos 12 ejemplares de lince ibérico, preferiblemente dieciséis. Se prevé la necesidad de contar con al menos tres centros exclusivos en el plazo de cinco años. Este tipo de centros deberían albergar, entre todos, un mínimo de 40 reproductores (aproximadamente el 67% del total de la población cautiva).
3.1.b. Centros de Cría Asociados: Estos centros se podrán ubicar en zoológicos y centros de recuperación de fauna y estarán dedicados principalmente a la cría en cautividad de lince ibérico, aunque también se recomienda que las instalaciones puedan igualmente permitir la preparación de candidatos a futuras reintroducciones.
Las instalaciones han de contar con un espacio mínimo de 500m2, aunque es preferible contar con instalaciones de unos 1.200 m2 que recreen el entorno natural del lince. A parte de los cercados para reproductores, cada centro exclusivo ha de contar con instalaciones para cría de cachorros, y tener apoyo de infraestructura (del CREAS o zoológico) que incluya una clínica veterinaria con un pequeño laboratorio y quirófano y oficinas.
El personal mínimo para un Centro Asociado consistirá en un veterinario a tiempo parcial (el veterinario del zoo o CREAS), un cuidador a tiempo completo y otro a tiempo parcial (o más dependiendo del tamaño del Centro).
Las instalaciones de linces no estarán abiertas al público y, asimismo, quedarán aisladas del contacto con otros animales. Se recomienda que la distancia que separe los cercados de los linces del resto de los animales del zoológico o CREAS tenga un mínimo de 100 metros.
Cada Centro elaborará un Programa de Funcionamiento en el que se describirán las instalaciones, el personal y los medios materiales con los que cuenta dicho Centro, así como el presupuesto operativo.
Los centros asociados deberán albergar un mínimo de cuatro ejemplares reproductores (dos parejas de linces), preferiblemente seis o más, y contar con espacio adecuado para la crianza de cachorros.
Se estima que el Programa de Conservación Ex-situ debería contar, en el plazo de cinco años, con cuatro o cinco centros de este tipo que albergarán, en conjunto, aproximadamente un tercio de la población cautiva.
3.II. Formación
El personal que vaya a trabajar en los nuevos centros de cría deberá haber tenido experiencia previa con animales, y deberá pasar un periodo de formación de un mes en alguno de los Centros que ya estén operativos. Para los centros de cría exclusivos, se recomienda que el mes completo se emplee en el Centro de Cría de El Acebuche. En el caso de Centros Asociados, se recomienda que el personal en fase de formación pase dos semanas en El Acebuche y dos semanas en el Zoo de Jerez.
3.III. Gestión
La gestión de todos los Centros de Cría
del Lince Ibérico se hará de forma unificada bajo la dirección
científico-técnica del Programa de Conservación
Ex-situ, asesorada por el Comité de Cría. Desde noviembre
de 2003 hasta el presente, la dirección del Programa de de Conservación
Ex-situ recae sobre la Dra. Astrid Vargas. El Comité de Cría,
establecido en el año 2000 y co-coordinado en el presente por
Iñigo Sánchez y Astrid Vargas, asesora en la actualidad
a la dirección del programa y a la Comisión Bilateral,
y coopera con distintas facetas de la conservación in-situ (asesoramiento
veterinario y genético, etc.).
El Comité de Cría sigue el modelo de los EEPs europeos
y todos los ejemplares incorporados al programa se han de incluir en
el studbook (“libro de reproductores”) del lince ibérico,
cuyo coordinador actual es Iñigo Sánchez.
Los cruces entre ejemplares se realizarán
atendiendo a las prioridades genéticas establecidas por el programa
PM 2000. Todos los ejemplares incorporados al programa se han de incluir
en el studbook (“libro de reproductores”) del lince ibérico.
El intercambio de ejemplares entre centros lo determinará un
subcomité científico-técnico basándose en
los resultados del programa PM 2000. El Subcomité incluirá
–como mínimo-- a la directora científico-técnica
del Programa de Conservación Ex–Situ, al coordinador del
studbook, al coordinador de la Estrategia Nacional, y al coordinador
de conservación del lince en Andalucía.
El manejo de reproductores y, en un futuro, de cachorros destinados
a la reintroducción, se realizará de acuerdo con las directrices
de manejo establecidas (ver Manual de Manejo del Lince Ibérico
y Programa de Funcionamiento del Centro de Cría de El Acebuche),
teniendo en cuenta que dichas técnicas serán reevaluadas
anualmente para poder adaptar nuevos conocimientos al manejo de linces
en cautividad.
Tanto los centros exclusivos como los asociados
deberán firmar los convenios pertinentes para establecer el compromiso
de intercambio de animales según dicten las prioridades genéticas
del Programa de Cría. La firma de dichos convenios deberá
ser impulsada por la institución interesada en establecer un
centro de cría en cautividad de lince ibérico, y los convenios
deberán ser firmados por la Junta de Andalucía como entidad
responsable de la cesión de ejemplares, el Ministerio de Medio
Ambiente como responsable de las labores de coordinación nacional,
y la institución interesada en establecer el centro de cría..
Los convenios especificarán, entre otras cosas, el compromiso
de gestión unificada de los diversos Centros, el compromiso de
intercambiar ejemplares entre Centros según las directrices del
Programa Ex-situ, así como el compromiso de financiación
y gestión del Centro durante un plazo de al menos 15 años.
Tabla
1. Requerimientos mínimos para los centros de cría
Tabla
2. Costes Orientativos de los
tipos de Centros
| |
Centro Exclusivo |
Centro Asociado |
| |
Construcción
del Centro: 1.000.000€ aprox. (Basado en presupuesto para
la construcción de La Aliseda yel
presupuesto operativo de El Acebuche,) |
Construcción
de 4 instalaciones: 90.000€ aprox. (Basado en presupuesto
para la construcción de las instalaciones del Zoo de Jerez, incluyendo únicamente instalaciones de cría,
ya que el resto de las instalaciones forman parte del zoo) |
| Costes
operativos anuales (brutos): Alimentación y manejo (15 linces):
20.000 Salarios brutos aproximados:
135.000€ Gastos básicos (luz, telf,
agua, etc.): 8.000€ Gastos administrativos(+reuniones,
viajes,etc.) 13.000€ Vehículo
12.000 Material veterinario 10.000 Mantenimiento
50.000 Otros:
10.000€ Total
258.000 |
Costes
operativos anuales (netos): Alimentación y manejo:
1.200€/lince/año Salarios netos aproximados
(sólo cuidadores ya que el veterinario será el del propio zoo o CREAS): 35.000€ Gastos básicos (luz, telf,
etc.): 3.000€ Gastos administrativos:
1.300€ Otros:
2.500€ Por
ajustar |
OBJETIVOS GENERALES
1. Conservar el 85% de la variabilidad genética
existente actualmente en la naturaleza durante un periodo de 30 años.
Con la colaboración del Dr. Robert Lacy (chairman del Grupo Especialista de Cría para la Conservación de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza; IUCN-CBSG) se han evaluado diversas opciones encaminadas a conseguir un equilibrio entre los objetivos genéticos del programa ex-situ y los objetivos de gestión del programa de conservación in-situ del lince ibérico. Aunque desde el punto de vista genético lo ideal sería mantener el 90% de la variabilidad genética (VG) actual durante un periodo de 100 años, esto es inalcanzable en el caso del lince ibérico (ver Lacy & Vargas, 2004). Dada la situación actual de la especie, se podrían fomentar las condiciones básicas para conservar un 85% de la variabilidad genética actual durante un periodo de 30 años. Una población cautiva con una variabilidad genética por debajo del 85% se considera peligrosamente endogámica y no sería aceptable desde el punto de vista genético.
Para alcanzar los requerimientos mínimos necesarios para un adecuado manejo genético y demográfico de la población cautiva de lince ibérico (i.e., mantener el 85% de VG durante 30 años) y comenzar, en el menor plazo de tiempo posible, un programa de reintroducción, será necesario llevar a cabo las siguientes ACCIONES:
1.A.- Incorporar al programa de cría 20 cachorros/juveniles entre
los años 2004 y 2009, y asegurar el ingreso periódico de
linces en “fase de recuperación” con una frecuencia
estimada de uno cada dos años durante la duración del programa.
Será necesario incorporar 4 cachorros por año durante cinco años consecutivos. Es decir, habrá que incorporar 20 cachorros/juveniles en el plazo de 5 años. En principio, se considera que lo óptimo sería incorporar anualmente un macho y una hembra de Doñana y un macho y una hembra de Sierra Morena. Sin embargo, esta posibilidad se re-evaluará una vez estén disponibles los resultados de los análisis de variabilidad genética de poblaciones silvestres. Preferiblemente, se seleccionaran cachorros de camadas numerosas, de edades comprendidas entre 1 y 10 meses. Si en determinados años no es factible capturar cachorros de camadas numerosas, se procurará incorporar al programa de cría aquellos cachorros de camadas no numerosas cuya viabilidad se estime inferior a la de otros cachorros, bien sea por su estado físico, por la ubicación de su territorio, o por otras razones. Asimismo, habrá que incorporar regularmente al programa de cría alguno de los linces heridos que periódicamente hay que mantener en Centros de Recuperación. La frecuencia mínima de ingreso de estos ejemplares será la de uno cada dos años.
Desde un punto de vista genético, se considera muy importante la incorporación al Programa de los ejemplares no viables que pudieran aparecer en las áreas de distribución histórica del lince, incluyendo Castilla La Mancha, Extremadura, Portugal, etc.
1.B.- Mantener un núcleo de 60 linces reproductores para asegurar el mantenimiento de la diversidad genética. Para ello se considera importante conseguir un crecimiento poblacional rápido durante los 10 primeros años del programa, hasta alcanzar la fase de capacidad de carga (es decir, 60 (30.30) ejemplares reproductores). Asimismo, y como parte importante del manejo genético se procurará igualar la representación de los fundadores de modo que todos aporten un número similar de crías al programa.

2. Proporcionar ejemplares de lince ibérico, adecuados desde el
punto de vista etológico, sanitario, reproductivo y genético,
para crear nuevas metapoblaciones de lince en áreas de distribución
histórica o para reforzar poblaciones ya existentes.
El programa de conservación ex-situ ha de estar
supeditado a los esfuerzos de conservación in-situ. Según
el planteamiento presentado en el punto anterior, una vez alcanzada la
fase de capacidad podría dar comienzo la fase de reintroducción.
Los números contenidos en la siguiente tabla son aproximaciones
realizadas por el programa PM2000 y basadas en parámetros demográficos
(natalidad, mortalidad, edad de la primera reproducción, número
de cachorros por camada, etc.) obtenidos a partir de datos sobre las poblaciones
silvestres (Palomares y col., 2002). Estas proyecciones constituyen una
orientación destinada a ayudar en la planificación, ya que
las perspectivas presentadas podrán variar dependiendo del éxito
del programa de cría y de la disponibilidad de hábitat para
futuras reintroducciones. Según las siguientes proyecciones de
crecimiento del programa de cría, la reintroducción de linces
nacidos en cautividad podría dar comienzo a partir del año
2010, siempre y cuando se cumpliesen las predicciones de crecimiento proyectadas
por el Programa de Manejo Genético y Demográfico PM2000.
A partir del año 2013, cada año podría haber, aproximadamente,
12 ó 13 linces para programas de reintroducción. Si se pretende
que el número de ejemplares a reintroducir aumente a lo largo del
tiempo, habría que retrasar, al menos durante dos años,
las sueltas iniciales.
Tabla 1. Proyecciones de crecimiento de la población cautiva (columna amarilla), necesidades de incorporación de fundadores (columna verde) y proyecciones de disponibilidad de ejemplares de linces nacidos en cautividad para su reintroducción en el campo (columna roja).
| Año |
N |
Captura
ejemplares fundadores |
Liberación
de ejemplares |
Sueltas Cumulativas |
| 2004 |
12 |
4* |
0 |
0 |
| 2005 |
19 |
4 +1 |
0 |
0 |
| 2006 |
28 |
4 |
0 |
0 |
| 2007 |
39 |
4 + 1 |
0 |
0 |
| 2008 |
50 |
4 |
0 |
0 |
| 2009 |
62 |
1 |
0 |
0 |
| 2010 |
73 |
|
8 |
8 |
| 72 |
1 |
12 |
20 |
|
| 2012 |
73 |
|
12 |
32 |
| 2013 |
72 |
1 |
12 |
44 |
| 2014 |
73 |
|
12 |
56 |
| 2015 |
72 |
1 |
12 |
68 |
| 2016 |
73 |
|
12 |
80 |
| 2017 |
72 |
1 |
12 |
92 |
| 2018 |
73 |
|
12 |
104 |
| 2019 |
72 |
1 |
12 |
116 |
